Los literatos se tiran de los pelos o están a la greña
Dejos un enlace para que juzguen.
En fin, escritor y director de cine de la izquierda más progre, acusando o defendiendo el hecho de estar casado con una criada. ¿La intelectualidad del proletariado se mete en esas cosas?
Podría entrar a comentar punto a punto en ésta polémica de marquesonas, pero solo voy a decir que fui a ver la película sobre la vida de Gil de Biedma, esperando encontrar poesía y encontré pornografía.
Me gusta más lo explícito que lo implicito: demasiados rabos.
http://safed-tzfat.blogspot.com/2010/01/peliculeros-juan-marse-el-pais.html
servido por mariaisabelperaldelvalle
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LA POESÍA DE LA GUERRA (1936-1939)
La insurrección militar del 18 de Julio de 1936 es la ocasión para que los intelectuales y artistas que defendían el compromiso del escritor con la sociedad de su tiempo se realizara plenamente. Todos los poetas de uno y otro bando participaron en la defensa de sus ideales, sin embargo, como la mayoría de ellos apoyó la causa republicana, es en este lado de la contienda donde veremos los frutos intelectuales y poéticos más logrados.
La efervescencia poética de la guerra está estrechamente relacionada con su principal medio de difusión: la prensa, que vive una vertiginosa expansión, y la poesía ocupa un lugar de excepción en esa prensa, muy especialmente en la prensa militar. En ella escriben los combatientes y también los poetas anónimos y los consagrados que colaboran asiduamente en cualquier publicación disponible. El poema de Rafael Alberti ?Galope? nació en una revista de caballería del ejército de tierra.
La forma preferida para la difusión poética es el romance, por su capacidad para contener elementos narrativos y líricos. En él escriben poetas muy conocidos como Miguel Hernández, o tan vanguardistas como Alberti. Pero no sólo los poetas consagrados escriben romances de tema bélico durante la Guerra Civil, miles de españoles mandan sus obras a los periódicos y publicaciones de las empresas, talleres y células locales, lo que confirma la naturaleza popular de aquella empresa épico-poética.
Los intelectuales republicanos organizan la Alianza de Intelectuales Antifascistas (A.I.A.), que dispone de un órgano de prensa ?El mono azul? en el que colaboran Alberti y su esposa, Mª Teresa León, además de Luis Cernuda, José Bergamín, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados y Miguel Hernández, entre otros.
- MIGUEL HERNÁNDEZ. ( 1910-1942)
Nació en Orihuela (Alicante) de familia humildísima; a los 14 años tuvo que dejar la escuela para ponerse a trabajar, sin embargo nunca dejó de formarse gracias a la lectura y a las tertulias literarias de su ciudad en las que participaba con su amigo Ramón Sijé.
En los años treinta se desplaza a Madrid y se hace amigo de Pablo Neruda y de los jóvenes de la G. del 27 y bajo la influencia común gongorina y esteticista publica Perito en lunas (1933). Tres años después edita un libro de sonetos El rayo que no cesa (1936) en los que aparece el amor como una experiencia real, carnal y erótica.
Cuando estalla la Guerra Civil Miguel Hernández se incorpora a la poesía comprometida al servicio de la causa republicana, se alista como voluntario y recorre los frentes organizando actividades culturales y recitando versos. Así nace Viento del pueblo en 1937. En estos poemas el poeta quiere ser la voz de todos los hombres por lo que utiliza un lenguaje muy sencillo, prácticamente coloquial, ya definitivamente alejado del lenguaje vanguardista de la Generación del 27. El poema Aceituneros, pertenece a este libro, como también el Niño Yuntero.
Cuando acaba la contienda lo detienen y lo condenan a muerte. En la cárcel escribirá Cancionero y romancero de ausencias (1938-41), poemas llenos de soledad, desánimo y amor por la esposa y el hijo ausentes. En este libro los versos se acortan para expresar sentimientos cada vez más hondos y depurados, acercándose en su forma a la lírica popular. El poema Nanas de la cebolla lo escribió en la cárcel y está dedicado a su hijo pequeño en los terribles años del hambre, cuando apenas tenían sólo cebolla para comer.
En la cárcel murió de tuberculosis a los 31 años. Su vida y su obra son representativas del tiempo que le tocó vivir, y su trayectoria sirve de puente entre dos etapas de la poesía española: la G. del 27 y los poetas sociales de posguerra.
servido por mariaisabelperaldelvalle
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