PALABRAS PARA EL CINE MUDO
Directores Luis Alberto de Cuenca. Poeta. Profesor de Investigación del CSIC
Alicia Mariño. Profesora titular de la UNED
Secretario Carlos García Navarro
El mundo de los seres humanos existe porque existe el lenguaje. Nombrar algo es certificar su existencia. El cine, sin embargo, nació mudo y no adquirió la palabra hasta finales del los años 20 del siglo pasado. Animado por esa transformación, el gran escritor español Enrique Jardiel Poncela se propuso dar voz al primer cine mudo, el de la primera década del siglo XX, suministrando hilarantes argumentos a cortometrajes cuyos contenidos poco o nada tenían que ver con la genial propuesta del espléndido dramaturgo.
En la estela de Jardiel, y ampliando su labor, estos Celuloides rancios reúnen en un mismo espéctaculo, cine, música y literatura. El objetivo del curso fue abordar estas diferentes parcelas por especialistas de las distintas áreas que se dan cita en Celuloides rancios. La máquina de sueños es que el cine se enriquece con esta perspectiva multidisciplinar y adquiere nuevas posibilidades expresivas. Para ello fueron convocados cineastas, historiadores de cine, músicos, actores y estudiosos de la literatura.
Inauguraron el curso Luis Alberto de Cuenca y Alicia Mariño.
Javier Barreiro: El ruidoso cine mudo.
Julio Diamante: Mi relación con el cine mudo
Juan Pando: Joyas del cine mudo. Proyeccion comentada: "Méliès"
Luis Muñoz: Alberti, Cernuda y el cine mudo
Juanjo Puigcorbé:La mirada del actor
Juan Pando: Joyas del cine mudo: "Erotismo Silencioso"
Rafael Flórez: Jardiel y el cine o los españoles de Hollywood
Luis Alberto de Cuenca: Joyas del cine mudo: "Animación sin palabras"
Luis Elías, Antonio Campos, Carlos Blanco Fadol: Los celuloides de Jardiel
Josu Azcona: Ino Alcubierre, una estrella fugaz
Alicia Mariño: Joyas del cine mudo: Nosferatu de Murnau: el primer gran vampiro
Antonio García Rayo: La prensa cinematográfica en el cine mudo.
Enma Cohen: El viento de Victor Sjöströn y Lillian Gish.

